miércoles, 21 de enero de 2009

Espero una flor... de mi AMOR.



Espero sí, una flor, ¿qué significa una flor en la vida de una mujer cuando una mano se extiende para alcanzartela, para obsequiarla, cuando sabe que la estás esperando...?
Sé que cuando mi personalidad se manifiesta de forma dura, y fría, sobre todo, nadie puede imagnarse que a esa mujer la haría muy feliz recibir una rosa, un jazmin, una camelia, hay tantas variedades de flores que pueden alegrarme el alma.
Y es que el tiempo me ha endurecido en ese aspecto... cuando empecé a salir con un chico, hace muchos años, estando sentados en la plaza, se acercó un muchacho humilde con una canasta de rosas, y le ofreció para comprarme... rápidamente mi pareja objetó que eramos amigos, nada de noviazgos, y me quedé helada, si bien yo sabía que la relación no daba para nada mas serio, me dolio el hecho de que no hubiese nadie capaz de hacerme un regalo tan sencillo...
Paso el tiempo, otro muchacho, otra vez un banco en una plaza, otra vez el chico que vendía flores en la calle, y otra vez una excusa disculpandose conmigo de que una flor era mucho compromiso... esta vez pase por la hermana del aludido.
Y así, las situaciones no requerían una enamorada del amor que recibiera un pimpollo y alegraran su corazón, así pasé por personas que no fueron importantes en mi vida, y de las cuales no esperé tampoco que hicieran el favor de obsequiarme con ellos. No importaba, en ese momento, y tambien me acostumbré a que YO no recibía esa clase de regalos de un hombre, aunque en el fondo de mi corazón lo deseara.
El hombre de mi vida apareció, es él está ahí, lo adoro, y en oportunidades hablé de él en este blog, el doctor ...
Y mi corazón, al derretirse por él, verlo y amarlo desde siempre, qué efectos tiene en mí que logra dejarme deslumbrada atónita y muerta de amor por él, con sus gestos y su sonrisa, su amabilidad y sus modales... sin ser nada, sin haberme dicho nada nunca, sin ser nada más que "amigos", ocurrió la misma situación, que otras tantas anteriores, (la ciudad de La Plata está llena de muchachitos con rosas), la situación de que le ofreciera comprarme un pimpollo de rosa hizo que yo sintiera que lo estaba poniendo a el bajo presion, sobre todo porque ese día nosotros dos no nos íbamos a ver nunca más, y adelantandome al incómodo "es mi prima, hermana, amiga, o no somos nada" opté por decirle al chico que "no gracias, no tenemos ningun tipo de compromiso", quería escapar del momento incómodo que siemre me habían echo pasar los demás, mas sabiendo que él no era para mí... (en ese momento así lo creí)... y el vendedor se alejó frustrado.
Y Pablo, mirandome entre divertido y confuso alegó que si era por él "te hubiese comprado esa y muchas mas flores" dejandome nuevamente helada, anonadada y cada momento mas enamorada de el. ¿Que es lo que pretendia, si no nos íbamos volver a ver mas?
Hoy aca estamos los dos juntos nuevamente, y de su mano sueño en las noches que me extiende una rosa, o acerca el perfume de un jazmin a mi corazon, o siento que alguna vez va a aparecer en un lugar clave con alguna flor... eso es lo que espera mi alma, alguna vez, una sorpresa, un regalo que salga de el, nada caro, nada material, solo lo que a las mijeres nos derrite el alma, y nos pone sensibles, el gesto de "estar presente".

2 comentarios:

MANUEL IGLESIAS dijo...

Me encanta tu blog. El amor, su búsqueda. Llega cuando menos lo esperes. Si has entrado en mi blog, la cabecera es un mural enorme que he pintado en mi jardín. Ahora esta dormido (el jardín), en un par de meses explotará en mil flores, alguna de las más hermosas te las haré llegar por es medio mágico, ya encontraré la forma. Saludos y gracias

Mina dijo...

te agradesco mucho tu comentario, nos visitaremos seguido!

saludos de mina sousa